
Atención: el punto de vista expuesto a lo largo de este artículo es de carácter personal y por tanto no representa a la totalidad de la Junta Directiva del C.EE.T., al Pleno o a mi escuela.
Día 3
Mi espina clavada y la ponencia de la C.R.E.U.P.

Como ya comenté, el miércoles era mi último día para terminar mis entregas de las asignaturas de KTH. Como era de esperar, el toro prácticamente me pilló, así que antes de que empezara la sesión plenaria me retiré a trabajar, perdiéndome la ponencia por parte de C.R.E.U.P. acerca de uno de los temas estrella, el Estatuto del Estudiante. Aún así, agradezco enormemente que Diego Ortega (presidente de C.R.E.U.P.) y otros representantes se acercaran hasta Elche.
Tampoco puedo olvidarme de comentar que Urko, gran amigo de Estocolmo, fue mi salvación en ese momento. Gracias a su ayuda pude avanzar en mis entregas y poder presentar algo. Sin embargo, ya se complicaría más adelante.

La mejor noticia recibida sobre la historia del C.EE.T.
Aproveché para incorporarme tras la pausa del café. Sin embargo, antes de entrar a la sesión plenaria, Jose Ángel Mateo (CPS-Unizar), me comentó algo extraordinario: conocía bastante a Ignacio Martínez Ruiz, un profesor en su universidad que había participado en ediciones pasadas del C.EE.T., hace casi 10 años.
La anécdota por sí sola no sería tan impactante si no fuera porque disponía de las actas y conclusiones realizadas desde el mismísimo comienzo del C.EE.T., allá por 1989.

No sé si Jose Ángel Mateo pudo apreciar el brillo de mis ojos, pero por si no lo había comentado nunca, la documentación de los primeros años del C.EE.T. estaba prácticamente desaparecida: había circulado de mano en mano pero no se había publicado en internet ni guardado en un archivo histórico. Es probablemente una de las razones por las que el C.EE.T. en sí lleva 20 ediciones pero sólo 2 como asociación formal.


Deseando que Jose Ángel Mateo me enviara esos documentos, ya le adelanté que invitara a su profesor al congreso, a la Cena de Gala, o a lo que fuera posible, por su inestimable colaboración. Cuando desde la Junta Directiva echamos un vistazo a los documentos, pedimos a Jose Ángel Mateo que le propusiera como Socio de Honor durante la Asamblea General.
La ley Ómnibus
No podía permitirme perderme el resto de la sesión de mañana, así que volví a La Mesa tras la pausa del café. Venía un tema ciertamente interesante, una propuesta de ley de reciente creación, la ley Ómnibus, que cuya principal motivación es la de agilizar ciertos trámites burocráticos del sector servicios.
Lo que a nosotros más nos importaba era el impacto de esta ley con los Colegios Profesionales, pues reducirían su control sobre ciertos proyectos y recortaría en cierta medida sus principales ingresos (además de exigirles un balance económico algo más exhaustivo).
Nos pareció francamente interesante este tema, así que desde La Mesa lo explicamos y convocamos un debate entre el Pleno, buscando lo que sería una opinión colectiva. Además, aprovechando que al día siguiente vendrían representantes de los dos Colegios Profesionales, podrían ahora surgir nuevas preguntas que hacerles.
Para mi gusto, el debate fue ciertamente suave. Me hubiera gustado que hubieran salido más maneras de apretar un poco las tuercas a los Colegios, que ya afortunadamente el C.EE.T. no está tan ligado a ellos (mientras que otras sectoriales sí). Al final salieron algunas preguntas muy interesantes que realizar al día siguiente.
Actividades únicas de las Delegaciones

En la reunión de la Comisión Permanente de Vigo decidimos retomar un tema un poco olvidado en el C.EE.T.: compartir las actividades que realizaban las Delegaciones, con el fin de que otras puedan realizarlas. Esta gran idea rondaba la cabeza de Agus Mingorance desde que nos reunimos en Valencia, así que finalmente reservamos unas horas.
A las Delegaciones se les había enviado (unas semanas antes) un pequeño formulario para que nos contaran lo último que habían realizado: actividades, servicios, participación en la creación de los nuevos Planes de Estudio…
Con lo que nos pareció más de interés elaboramos una tabla-guía para que cada Delegación nos hablara de un tema en concreto. A lo largo de unas dos horas y media, fueron exponiendo una a una (con un máximo de 10 minutos).
Entre otras cosas, se habló de: cursos de introducción a tecnologías, apertura extraordinaria de laboratorios, fiesta de titulaciones, las Secutel, el Interteleco 09, la salida a Penyagolosa, la chocolatada solidaria, LAN parties, el día del Campus, el concurso de puentes, concursos de música, el proyecto tutor, la semana de San Teleco, el Foro Tecnolóxico de Emprego, servicios de taquillas, programas de buddies, el concurso de grúas, semanas culturales, día de las telecomunicaciones, jornadas de bienvenida y jornadas de acogida.
Estoy convencido de que el Pleno quedó bastante contento con todo lo que allí se presentó. Sin embargo, aunque quedaba tiempo para realizar un debate sobre estas actividades, La Mesa estaba de acuerdo conmigo en que introdujéramos un tema del que no se recuerda hablado en congresos anteriores: movilidad Erasmus y el papel tienen las Delegaciones respecto a los estudiantes que llegan del extranjero.
Además de eso, tenía la excelente oportunidad de transmitir mi experiencia personal en Estocolmo, pues era la primera vez que alguien que estaba cursando un Máster (que no Grado) adaptado a Bolonia asistía a un C.EE.T.. Aún así, la motivación principal era saber qué hacen (y qué pueden hacer) las Delegaciones con los estudiantes Erasmus que reciben.
El ¿primer? momento tenso
Dudo si fue el primero, porque aún no salió el eterno debate entre ciclo largo y ciclo corto (ingenierías técnicas vs ingenierías técnicas superiores) y ya me estaba preocupando. Sin embargo algo me decía que el Pleno seguía algo dormido y que no saldría en el resto de días. ¿Ya no tenemos nada que decir (pelearnos) respecto al Proceso de Bolonia?
Desde La Mesa quisimos dejar las preguntas referentes a las actividades de las Delegaciones para que se hicieran en plan informal, durante el café o las cenas (nos pareció de gran ayuda como tema para romper el hielo entre representantes de Delegaciones que aún no habían hablado entre ellos).
Sin embargo, Jose Ignacio Rejas (EPS-UAM) quiso realizar una intervención. Criticó que las transparencias de la ETSETB-Universidad Politécnica de Cataluña estuvieran escritas en catalán, se sintió muy molesto y así se lo transmitió al Pleno.
Inmediatamente todo el mundo despertó y comenzó lo que podría haber sido un debate eterno: sin embargo, por alusiones, permitimos que David Carmona (ETSETB-UPC) se justificara. Su respuesta fue sencilla y humilde, pidiendo disculpas. Estoy seguro de que el Pleno quedó tajantemente a favor de David Carmona, simplemente las maneras de cada uno.
Siempre defenderé que se mantenga el idioma en que se habla lo máximo posible (la Junta Directiva me sufrió con el Tarrasa vs Terrassa), PERO las transparencias que utilizó David Carmona eran meras capturas de pantalla (dificilmente traducibles). Si yo hubiera sido Jose Ignacio Rejas se lo hubiera comentado en privado. Además, por experiencia sé que las presentaciones se reutilizan y que a veces simplemente no hay tiempo para preparar nuevas transparencias (o adaptarlas).
Eso sí, creo que se le crucificó un poco a Jose Ignacio Rejas durante el resto de la semana, y ya veréis porqué.
Mi ponencia sobre movilidad Erasmus

Por si lo de antes no fuera poco, en La Mesa volvimos a pecar de rápidos y nos lanzamos a la ponencia Erasmus. Nauzet Plasencia (ETSIT-ULPGC) intervino, ¡nos habíamos olvidado de consultar esta improvisación al Pleno! (gracias Nauzet, tenías toda la razón).
Mi presentación llego tarde, muy tarde. Los asistentes estaban cansados y quizás fue mala idea meter un nuevo tema casi a las 20:00h. Esto afectaría directamente al debate posterior.
Hablé un poco de mi caso particular, ya que mucha gente no conocía en qué consistía un acuerdo de Doble Titulación, eso sí, se me olvidó comentar que estaba estudiando un máster adaptado a Bolonia (fallo).
Pasé por un momento incómodo cuando expuse mi calendario académico (idéntico a las conclusiones del XVIII C.EE.T. de Vigo, en 2007) y no hubo ninguna reacción. ¿Dónde se quedan las conclusiones de los congresos? ¿De qué sirve pedir si luego no nos acordamos de lo que dijimos? He aquí una asignatura pendiente del C.EE.T..
A continuación, enfoqué la presentación a los organismos y asociaciones que acogen y celebran actividades para los estudiantes Erasmus (hablé un poco de THS y de ISS). Sabía que había un vacío en este tema, en el sentido de que la mayoría de Delegaciones no hacen nada por ellos (por ejemplo, la mía), así que quería activar este tema en la conciencia del Pleno. Si la idea era fructífera, se podría hacer un grupo de trabajo dedicado a ella.
Las intervenciones posteriores no fueron gran cosa y las opiniones fueron muy difusas. ¡Era muy tarde! ¿Para qué iban las Delegaciones a querer asistir a un acto de bienvenida de Erasmus? ¿Para qué iban a querer participar en los programas de buddies o mentorías?
Y así acabó la sesión de tarde.
La gymkana
¿Recordáis la espina clavada de la mañana? Seguía ahí en mi nuca hasta la noche, así que tuve que tomar una decisión: quedarme en el hotel hasta la madrugada acabando mi trabajo.
En general no me convencen mucho las gymkanas, pero he de reconocer que las que se realizan tradicionalmente en los C.EE.T. me encantan. Será porque pasamos las 24h juntos todos los asistentes, lo que la convierten en más divertida.
Me hubiera dado igual ayudar a organizar la gymkana que a participar en ella (me lo hubiera pasado igual de bien). ¿Iré a otra alguna vez?